UN SUEÑO QUE NO OLVIDARÉ
El viento cimbrea el viejo ciprés
una tapia separa el jardín,
déjate seducir,
y los dos como locos podemos reír.
La luna será vigía,
cuando yo me sienta ladrón,
seré cauto y firme,
intentaré robarte el corazón.
Mi disfraz serán los árboles,
mi arma es una rosa,
mi objetivo tu corazón,
que cosa más bella y hermosa.
Los pájaros que revolotean,
se hacen eco del romance,
un jilguero, un pardillo, y un pinzón,
juguetean con sus parejas,
se expresan con sus cantos,
viven alegres por tal situación.
Desojo una margarita,
que digo una dos,
intento que la suerte me acompañe,
si, no, si, no, si….
es lo clásico en el amor.
La sombra de la vieja encina,
es la cita y la peregrinación,,
una señal el pañuelo de seda,
un perfume la rosa aterciopelada,
que a los dos nos embriago.
Clavado a la hora de la cita,
la señal estaba pero ella no,
el corazón me dio un vuelco,
fue un instante de desesperación.
Tomo el pañuelo en mi mano,
un tanto irritado,
porque en la cita solo estaba yo,
mi consuelo era inhalar,
el dulce aroma que me enamoró.
Cabizbajo ,roto,
con mi dardo clavado en mi pecho,
apoyado en la vieja encina,
no sabia lo que me pasaba,
si era la sangre del corazón
que me brotaba.
Caído , hundido,
el sueño se hizo dueño de mi,
y vi la joven que me esperaba radiante,
su pelo suelto,
sus ojos hermosos,
sus labios ardientes que me besó,
se estremeció todo mi cuerpo,
y fue para mi un momento hermoso,
que sin duda nunca olvidaré yo.
viernes, 24 de junio de 2011
viernes, 27 de mayo de 2011
DIARIO
DIARIO
Voz tierna yo quisiera,
escucharte a día y a diario,
voz dulce , ¡respóndeme!
en tu insigne breviario.
Hecho ocurre cada día,
mi amor se fortalece con templaza,
¡a ti!
corazón grande ensortijado,
con gala de semblanza.
Para que escribir en mi diario,
todo lo que en el día me ha ocurrido,
no quiero tener en el olvido,
mi memoria me ha traicionado.
Pero tu firme y terca,
los días través ya han pasado,
tu corazón ha sangrado,
derramando sangre por tus venas,
del cual y nunca me he liberado.
Voz tierna yo quisiera,
escucharte a día y a diario,
voz dulce , ¡respóndeme!
en tu insigne breviario.
Hecho ocurre cada día,
mi amor se fortalece con templaza,
¡a ti!
corazón grande ensortijado,
con gala de semblanza.
Para que escribir en mi diario,
todo lo que en el día me ha ocurrido,
no quiero tener en el olvido,
mi memoria me ha traicionado.
Pero tu firme y terca,
los días través ya han pasado,
tu corazón ha sangrado,
derramando sangre por tus venas,
del cual y nunca me he liberado.
miércoles, 11 de mayo de 2011
LO ERES TODO
LO ERES TODO
Un paseo pausado, lento, observador,
un cuaderno en la mano,
una pluma y abierto el corazón.
El sol en todo lo alto,
un verdor primoroso,
una brisa leve,
todo era hermoso.
Piensa y piensa, contempla,
escribe pausado,
escribe a la amada,
lo que el corazón le ha dictado.
Y allí estas tú,
dictando en mi sensación,
y allí estabas tú,
premiando en mi imaginación.
una imagen una silueta,
que no podía borrar,
por mucho que intentar decir no.
Dentro de tu alma, yo estoy
aunque tu sabes disimular,
vas andando por las calles,
demasiado provocativa,
en mi mente yo no te puedo borrar,
aquel momento nunca jamás,
¿qué te puedo decir si ahí estás?
eres mi musa mi inspiración,
eres mi pluma mi mano,
eres mi creación,
lo eres todo en mi corazón.
Un paseo pausado, lento, observador,
un cuaderno en la mano,
una pluma y abierto el corazón.
El sol en todo lo alto,
un verdor primoroso,
una brisa leve,
todo era hermoso.
Piensa y piensa, contempla,
escribe pausado,
escribe a la amada,
lo que el corazón le ha dictado.
Y allí estas tú,
dictando en mi sensación,
y allí estabas tú,
premiando en mi imaginación.
una imagen una silueta,
que no podía borrar,
por mucho que intentar decir no.
Dentro de tu alma, yo estoy
aunque tu sabes disimular,
vas andando por las calles,
demasiado provocativa,
en mi mente yo no te puedo borrar,
aquel momento nunca jamás,
¿qué te puedo decir si ahí estás?
eres mi musa mi inspiración,
eres mi pluma mi mano,
eres mi creación,
lo eres todo en mi corazón.
lunes, 18 de abril de 2011
A GENARIN
A GENARIN
¡Hay! Si Genarin volvieras a nacer,
y vieras la que has liado,
tal vez no te lo esperabas,
te quedarías alucinado.
Corrían finales de los años veinte,
en los arrabales de León,
un Jueves Santo, día de procesión,
si un día borracho alcanzaste la gloria,
pero a cambio perdiste la vida ¡Dios mío!
te pido perdón.
Una buena persona, un tanto borrachín,
Genaro Blanco Blanco “ Genarín”
un mercader de pellejos,
de la ciudad de León,
una persona humilde, con un gran corazón,
frecuentabas los suburbios, las casas de citas,
vamos que eras un pendón,
tu gran debilidad y perdición,
el orujo era su amigo,
cita diaria en el bar,
donde su especialidad siempre su paladar,
bien lo solía catar.
Era el año veintinueve un Jueves Santo,
cargado como era frecuente,
no se si era de Valdevimbre o de Ardón,
en la calle de los Cubos,
te atropelló el camión
que mala suerte la tuya,
pues fue el primer camión de la basura
de la ciudad de León.
Tú que no molestabas a nadie
nada más que sabias invitar,
te tomabas tus copitas,
con el que te acompañaba
en el bar.
Ahora todos lo jueves santo
en tu homenaje y honor,
el entierro de Genarín,
recorriendo las calles que tú frecuentabas,
siempre regado de orujo,
con lo que las penas matabas.
Calle de la Sal,
calle de treinta pasos,
dando tumbos de un lado para otro,
cargado de orujo,
aunque no lloviera había charcos.
Siempre con una copa de más,
se iba a la “ Carabina”
haber si podía disparar,
todos los días visitador,
centro neurálgico y singular,
con un real y un podo de suerte,
le daban cuatro cartoncillos,
y esperar la suerte,
haber lo que le podía tocar.
Se sorteaba una chica de compañía,
o mejor una chica para pecar,
le quitaba las penas,
le limpiaba los bajos,
de lo cual era su debilidad.
¡Pobre Genarín!
calle de la Sal, calle de los Cubos,
cerca de la catedral,
la muralla era tu cobijo,
donde quisiste regar,
vaciar la vejiga que te apretaba,
una molestia natural,
no viste el cacharro,
el trasto artificial,
y ese conductor suicida,
fue contra ti a impactar,
lo que simplemente era mear,
fue una tragedia fatal.
Por eso todos los jueves Santo en tu honor,
siguiendo la costumbre y tradición,
y respetándote a ti
como vivías sin ningún lujo,
bebamos en tu memoria,
una copina de orujo.
Genaro Blanco Blanco “ Genarín”
hermano de todos lo leoneses,
cuida de todos nosotros,
porque eres grande porque te lo mereces.
Por tu corazón grande,
por ser bohemio y soñador,
por lo putero que eras,
por lo borrachín,
por que como tú nunca habrá dos.
¡Hay! Si Genarin volvieras a nacer,
y vieras la que has liado,
tal vez no te lo esperabas,
te quedarías alucinado.
Corrían finales de los años veinte,
en los arrabales de León,
un Jueves Santo, día de procesión,
si un día borracho alcanzaste la gloria,
pero a cambio perdiste la vida ¡Dios mío!
te pido perdón.
Una buena persona, un tanto borrachín,
Genaro Blanco Blanco “ Genarín”
un mercader de pellejos,
de la ciudad de León,
una persona humilde, con un gran corazón,
frecuentabas los suburbios, las casas de citas,
vamos que eras un pendón,
tu gran debilidad y perdición,
el orujo era su amigo,
cita diaria en el bar,
donde su especialidad siempre su paladar,
bien lo solía catar.
Era el año veintinueve un Jueves Santo,
cargado como era frecuente,
no se si era de Valdevimbre o de Ardón,
en la calle de los Cubos,
te atropelló el camión
que mala suerte la tuya,
pues fue el primer camión de la basura
de la ciudad de León.
Tú que no molestabas a nadie
nada más que sabias invitar,
te tomabas tus copitas,
con el que te acompañaba
en el bar.
Ahora todos lo jueves santo
en tu homenaje y honor,
el entierro de Genarín,
recorriendo las calles que tú frecuentabas,
siempre regado de orujo,
con lo que las penas matabas.
Calle de la Sal,
calle de treinta pasos,
dando tumbos de un lado para otro,
cargado de orujo,
aunque no lloviera había charcos.
Siempre con una copa de más,
se iba a la “ Carabina”
haber si podía disparar,
todos los días visitador,
centro neurálgico y singular,
con un real y un podo de suerte,
le daban cuatro cartoncillos,
y esperar la suerte,
haber lo que le podía tocar.
Se sorteaba una chica de compañía,
o mejor una chica para pecar,
le quitaba las penas,
le limpiaba los bajos,
de lo cual era su debilidad.
¡Pobre Genarín!
calle de la Sal, calle de los Cubos,
cerca de la catedral,
la muralla era tu cobijo,
donde quisiste regar,
vaciar la vejiga que te apretaba,
una molestia natural,
no viste el cacharro,
el trasto artificial,
y ese conductor suicida,
fue contra ti a impactar,
lo que simplemente era mear,
fue una tragedia fatal.
Por eso todos los jueves Santo en tu honor,
siguiendo la costumbre y tradición,
y respetándote a ti
como vivías sin ningún lujo,
bebamos en tu memoria,
una copina de orujo.
Genaro Blanco Blanco “ Genarín”
hermano de todos lo leoneses,
cuida de todos nosotros,
porque eres grande porque te lo mereces.
Por tu corazón grande,
por ser bohemio y soñador,
por lo putero que eras,
por lo borrachín,
por que como tú nunca habrá dos.
domingo, 10 de abril de 2011
AMOR A LA PRIMAVERA
AMOR A LA PRIMAVERA
Luz que impera en el horizonte,
versos del poeta extraviados,
flores perfumado el ambiente ,
niña sollozando a su enamorado.
Primavera resplandeciente,
alba desgarrando lágrimas,
sobre los verdes prados,
y en el fondo un murmullo,
de aves con un sonreír cotidiano.
Escribir es fascinante,
a estas bellezas no es vano,
plasmamos mil y una instantáneas,
que ahí quedan los gravados.
Ginestas con su colorido,
almendros perfumados,
lluvia tenue y fina
con su campo mojado.
El heno se vuelve alegre,
el ruiseñor tenor afinado,
la ardilla revoltosa
en un pino se ha afincado.
No malgasto el tiempo escribiendo,
pues me parece muy humano,
tener un momento para el olmo,
chopo tal vez álamo,
y esa encina o roble viejo,
olivo ya casi gastado.
Romances se han comenzado,
a la sombra del castaño,
en un parque perfumado,
de violetas y jazmines,
del repicar de los pájaros.
Con un latir de los corazones,
que solían ir acelerados.
Esto nos trae la primavera,
aventuras locas, contraste descompasados,
la sangre surge hirviendo,
como la lava recién vomitada,
Amo la tierra hermosa,
amo a la vida que me han dado,
amo a la primavera amorosa,
amo amor amado.
Luz que impera en el horizonte,
versos del poeta extraviados,
flores perfumado el ambiente ,
niña sollozando a su enamorado.
Primavera resplandeciente,
alba desgarrando lágrimas,
sobre los verdes prados,
y en el fondo un murmullo,
de aves con un sonreír cotidiano.
Escribir es fascinante,
a estas bellezas no es vano,
plasmamos mil y una instantáneas,
que ahí quedan los gravados.
Ginestas con su colorido,
almendros perfumados,
lluvia tenue y fina
con su campo mojado.
El heno se vuelve alegre,
el ruiseñor tenor afinado,
la ardilla revoltosa
en un pino se ha afincado.
No malgasto el tiempo escribiendo,
pues me parece muy humano,
tener un momento para el olmo,
chopo tal vez álamo,
y esa encina o roble viejo,
olivo ya casi gastado.
Romances se han comenzado,
a la sombra del castaño,
en un parque perfumado,
de violetas y jazmines,
del repicar de los pájaros.
Con un latir de los corazones,
que solían ir acelerados.
Esto nos trae la primavera,
aventuras locas, contraste descompasados,
la sangre surge hirviendo,
como la lava recién vomitada,
Amo la tierra hermosa,
amo a la vida que me han dado,
amo a la primavera amorosa,
amo amor amado.
lunes, 28 de marzo de 2011
MI JARDIN Y LA ROSA
MI JARDIN Y LA ROSA
Entro en mi jardín ,
en un rincón bendecido,
un espacio en mi corazón,
para mi siempre querido.
Allí mi inclino por un espacio,
por una flor en especial,
esta brotando en su tallo,
es la rosa de mi rosal.
Erguida, hermosa, sencilla,
brillante, limpia,
sudando rocío, tal
que los pétalos claman esa belleza,
entremezclando un perfume,
hondo y limpio,
así como celestial,
que embriagado de dulzura,
en tierno amor al despertar,
callo, escucho el silencio,
y el silencio me llama,
sin ver me lleva,
ven para acá, al pié del dulce rosal.
Al momento que mi mano,
acaricia como se debe acariciar,
piel dulce y sedosa
de ese amor que todos
no debemos olvidar, pero si queremos alcanzar.
Quiero en todo momento,
transmitir con mi pobre escrito,
dejar cada uno en su lugar.
La rosa como símbolo de amor fuerte,
y cuando una persona querida que se nos va,
rosa de mí jardín,
paraíso que añoro,
sueño con un día llegar,
y el rosal parecer oro.
Para entregar con mi corazón abierto,
todo lo que quiero entregar,
un puñado de rosas cada día,
mientras las fuerzas me acompañen
porque es mi forma de expresar.
Entro en mi jardín ,
en un rincón bendecido,
un espacio en mi corazón,
para mi siempre querido.
Allí mi inclino por un espacio,
por una flor en especial,
esta brotando en su tallo,
es la rosa de mi rosal.
Erguida, hermosa, sencilla,
brillante, limpia,
sudando rocío, tal
que los pétalos claman esa belleza,
entremezclando un perfume,
hondo y limpio,
así como celestial,
que embriagado de dulzura,
en tierno amor al despertar,
callo, escucho el silencio,
y el silencio me llama,
sin ver me lleva,
ven para acá, al pié del dulce rosal.
Al momento que mi mano,
acaricia como se debe acariciar,
piel dulce y sedosa
de ese amor que todos
no debemos olvidar, pero si queremos alcanzar.
Quiero en todo momento,
transmitir con mi pobre escrito,
dejar cada uno en su lugar.
La rosa como símbolo de amor fuerte,
y cuando una persona querida que se nos va,
rosa de mí jardín,
paraíso que añoro,
sueño con un día llegar,
y el rosal parecer oro.
Para entregar con mi corazón abierto,
todo lo que quiero entregar,
un puñado de rosas cada día,
mientras las fuerzas me acompañen
porque es mi forma de expresar.
domingo, 20 de marzo de 2011
AMIGA&AMIGO
AMIGA& AMIGO
Tengo un tesoro muy hermoso,
Que si lo sabemos cuidar,
Es una hermosa joya cotizada,
Cuyo valor incalculable,
Con todo el dinero de mundo,
Nadie la puede comprar.
Igual tú no te enteras,
Y lo luces de aquí para allá,
Lo llevas al campo,
A la playa y hasta ligar,
Y lo disfrutas ampliamente,
Y él disfrutas a la par.
Es el amigo y la amistad,
Si nos paramos un momento,
Tan solo un momento a pensar.
Las alegrías que nos da,
Aunque alguna vez alterado
Lo mandemos….al más allá,
Reconforta ampliamente en el
Que debemos confiar.
Es nuestro hermano, nuestra sombra,
Nuestro confidente
Donde con quien telefonear.
El que nos presta unos euros,
Cuando nos encontramos a silbar,
Y el que se confiesa y nos dice,
Todos los secretos sin más.
Que pena que a veces lo perdamos,
Por algo tan insignificante
Por chiquilladas o por un amor,
Que no llegó a fructificar,
Y sin embargo perdemos
Algo que no debió pasar,
Una amistad tan hermosa
Lo que más da es felicidad.
Sepamos guardar ese tesoro
En un baúl donde lo recuerdos están,
Y de vez en cuando airearlos
Porque el tiempo hace olvidar
Y de si somos fríos si no nos movemos
Con una periódica asiduidad,
Es que a todos nos pasa lo mismo
Con esto de la amistad.
Tengo un tesoro muy hermoso,
Que si lo sabemos cuidar,
Es una hermosa joya cotizada,
Cuyo valor incalculable,
Con todo el dinero de mundo,
Nadie la puede comprar.
Igual tú no te enteras,
Y lo luces de aquí para allá,
Lo llevas al campo,
A la playa y hasta ligar,
Y lo disfrutas ampliamente,
Y él disfrutas a la par.
Es el amigo y la amistad,
Si nos paramos un momento,
Tan solo un momento a pensar.
Las alegrías que nos da,
Aunque alguna vez alterado
Lo mandemos….al más allá,
Reconforta ampliamente en el
Que debemos confiar.
Es nuestro hermano, nuestra sombra,
Nuestro confidente
Donde con quien telefonear.
El que nos presta unos euros,
Cuando nos encontramos a silbar,
Y el que se confiesa y nos dice,
Todos los secretos sin más.
Que pena que a veces lo perdamos,
Por algo tan insignificante
Por chiquilladas o por un amor,
Que no llegó a fructificar,
Y sin embargo perdemos
Algo que no debió pasar,
Una amistad tan hermosa
Lo que más da es felicidad.
Sepamos guardar ese tesoro
En un baúl donde lo recuerdos están,
Y de vez en cuando airearlos
Porque el tiempo hace olvidar
Y de si somos fríos si no nos movemos
Con una periódica asiduidad,
Es que a todos nos pasa lo mismo
Con esto de la amistad.
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