miércoles, 5 de febrero de 2014

AMOR PURO AMOR

 

        AMOR  PURO AMOR

Cuantas veces, la noche cierra la ventana,

Noche oscura, sorda gris y llana,

Pero nosotros  ansiosos meditamos,

Esperamos  hasta las tantas con tantas esperanzas,

A que salga la luna clara.

La vida se siente sola,

Toda entera y relajada,

Me gusta captar el alba,

Vivirla es lo que me agrada,

Por no desmerecer lo que me toca,

Pensando que la luna con la luz se acaba,

Traerá la llave para abrir lo que soñaba,

Un haz de luz tras las montañas,

Nos hace dueños por fin.

Como esa margarita  en un campo silvestre,

Sus pétalos de seda y de promesa,

De esperanza con tiempo labrada,

Esperamos que llegue el momento

De entrelazar los dedos

De acariciar la piel sedosa,

De libar los labios, de sentir el carmín,

De miel y dulzura.

Tener motivos de malgastarla,

Para uno que se olvidaba,

De no gozar una vida larga,

Que la jugaba a las cartas ellas marcadas,

¿Por qué? ¿Por qué me castigas? ¡No! ¡Sí! Amada,

Vivir la vida que yo esperaba.

Todo carente de pobreza que por ser rico me embriaga,

Vale la pena esperar un largo tiempo,

Bajo la tenue tiniebla que encierra la noche,

Con la esperanza de ese  haz de luz,

Hoy quisiera soñar con rosas rojas,

Hoy reboso de plenitud, bajo la luna clara,

Puedo esperar toda la noche,

A  ese haz de luz, bajo la ventana cerrada.

Oprimir con fuerza  los tallos

Que las espinas me clavaban hasta brotar la púrpura

La sangre derramada,

Dar testimonio y ver la luz en la noche callada,

Solo el hecho de vivir con plenitud,

Me siento enamorado.

Encontrar el camino que un día iniciamos,

Tu recuerdo contra el mío,

Sentir tu calor y ser feliz,

Sentirme y verme embriagado,

Mirar al  cielo y ver la luna  tenerte a mi lado,

Brillar cientos y miles de estrellas,

Ponerme a contarlas una a una,

Ver el lucero el más brillante,

Con la noche más bella,

¡Alucinante! ¡Diabólica! ¡Fortuna!

Tus cabellos vuelan sedosos al viento,

Tu silueta entremezclada  en aromas silvestres,

Me siento celoso con la brisa incesante,

Que te susurra al oído si saber con ánimo de herirme,

Como me hirió esa flecha, de aquel día al conocerte,

Que me dejó mi corazón partido destrozado.

Por eso soy un bohemio, un loco enamorado.

Yo me siento orgulloso de vivir,

De haberte encontrado,

De sentirme rico de amor, de tener ese tesoro tan preciado,

No tiene precio para mí,

Porque es lo que yo he soñado.

Y  por el he combatido en mil batalla,

Con un botín incalculable valor logrado.

De encontrar la luz,

De ver  el paisaje en la noche lúgubre,

De ver la vida desde lado humano,

Y no ser tan materialista,

¡Dios mío! ¡Líbrame! Pues estoy enamorado,

¡Sáciame! Llévame y atragántame de amor que he soñado,

La noche se ha ido tras las montañas,

Rompe una penumbra  y el silencio se ha callado,

El alba esta lúcida,

Las horas son largas y tardías,

El viento rastrea el horizonte,

Una puesta de sol, escarlata que fascina

Al llegar la dulce noche.

Esperaré ese haz de luz,

Que viene contigo,

Y cerraré con la noche la ventana.

                                de    Higinio San Millán Juan

martes, 28 de enero de 2014

CORAZÓN CERRADO ¡ ÁBRELO !


  CORAZÓN  CERRADO,¡ ÁBRELO!

Siento caer la lluvia,

en esa tarde plomiza de otoño,

en el viejo salón, y tu,  

surges en mi pensamiento,

como una encina en el llano,

tu cabeza está en las nubes,

y tus pies casi enterrados

en la tierra que yo labro.

Tu orgulloso corazón,

siempre se encuentra cerrado,

¡ábrete! Grita el amor,

deja que me airee un rato.

Soy amor y quiero amar,

no me tengas enclaustrado,

mira desde siempre desde arriba,

igual que el copudo árbol,

más cuando llegue tu otoño,

también te irás desojando.

Sin manto ya, sin vestido,

sentirás el frio olvido,

sabes que  con mis manos,

sentirás ese dulce amor,

y  el cálido manto,

que de mí nunca  te ha faltado.

        Higinio  San Millán Juan

viernes, 17 de enero de 2014

ALBA MATUTINA


 

                  ALBA MATUTINA

 

Ruido ensordecedor,

que sopla la fuerza del cierzo,

gracias las tinieblas ya a lo lejos.

 

Oyes dar gracias en trinos,

en ladridos, maullidos y besos.

 

Guardas tu alba preciosa, tu manto,

tu rocío, tu temperatura callada

tu verdor y una estampa,

de cerros  valles estrechos,

alondra atronadora,

que lanza sus trinos al viento.

 

Rosa que tus  pétalos,

con el frescor  y lamento denso.

 

Los ojos se han vuelto,

de una mirada dulce

de niño casi durmiendo,

alba que va abriendo,

la noche casi derrotada

da sus últimos coletazos de aliento.

 

Unos rayos luminosos,

la ciudad se ve lo lejos,

volviendo a la actividad,

después de una noche cualquiera,

donde formaba estos versos.

 

Y yo sigo escribiendo,

mirando el astro rey,

como en su trono luciendo,

proyectando sus rayos de luz,

que atraviesan cúmulos impenetrables,

con una fuerza descomunal.

de energía de un poseso.

 

Donde una linda mariposa,

entabla una conversación,

 

con la flor de sus pretextos,

¿Por qué me robas el néctar?

sabía con tu embeleso,

es mi alimento,

que Dios me da cada día,

cuando la luz, me da la fuerza

cuando la luz y rompe el silencio

con eso.

martes, 7 de enero de 2014

CAVALGATA DE REYES


      CAVALGATA DE REYES

      Ilusión de niños y mayores

 

                La noche se adueña,

Con su capa negra vetusta y llena de alegría,

Las estrellas brillan dulzura,

Nos guían en la oscuridad bajo una intensa humedad,

Un villancico denota el ambiente,

Dulces, sonrisas, lloros, gritos, chillidos,

Rompen los ojos tiernos de emoción.

 

 

La alegre cara de inocente,

Sacude la tensión de los padres,

Me da un vuelco el corazón,

Todo es jovial, tan sólo algún amargado

Desdibuja lo real con alegre colorido,

Triste en su rincón interioriza su amargura,

Envuelto en su capa vestido.

 

Un disfraz y una corona,

Me hace ver el mundo infantil,

Lleno de inocencia, por los cuatro costados,

Con la experiencia de muchos años

Con aquellos años vividos,

Ya lejos y casi olvidados.

 

Que grande es saber y verlo,

Sus ojos luceros fijos,

En aquellos que en sueño,

El ha vivido, transcribiendo un pensamiento de niño,

Se entrega con dulzura y delicadeza,

Te entrega cariño amor y todo es correspondido.

 

Un mundo fascinante,

Noche mágica un sueño cumplido

Los reyes leen todas las cartas,

Y comienzan el reparto prometido,

Con delicadeza  seleccionan,

Los regalos esos que en sueño han vivido.

 

La noche es larga,

El trabajo intenso, pero con cariño,

Recompensa el sudor vertido,

El esfuerzo realizado,

Aquellos años de niño,

Que un día ya pasado

Por suerte hemos vivido.

 

La nostalgia nos lleva atrás,

Por momento queremos ser niños,

Tenemos envidia de esos retoños,

Que han invadido nuestro espacio,

Y ahora somos eslabón de mando,

Pero por un momento corazón partido,

Con nuestro disfraz

Con lágrimas en los ojos,

Llenos de emoción ,

Y muy encogido nuestro corazón.

 

Regalos por doquier,

Te da la vida, dulces como caramelo,

Sencillo desde el trono,

Se ve la vida, se ve el mundo entero,

Alocado irreal, pero por el momento,

Abajo la vida la ternura,

Una noche llena de amor,

Cartas llenas de imaginación,

Sueños convertidos en realidad,

Una noche inolvidable,

Que nunca olvidaré jamás.

 

Si dejo huella en mi interior,

Cuando por un tiempo fui rey Melchor,

Cuando lo hice fue ayer,

Lo que por cierto,

Seguro y lo tendré en mente,

Pero ante todo lo escribo,

                Pero  es un  día que nunca  olvidaré.

viernes, 6 de diciembre de 2013

SUEÑO DE UNA DULCE NAVIDAD


       SUEÑO  DE  UNA DULCE NAVIDAD

 Cuando la nieve cae suavemente,

y los pueblos se engalanan,

los pajarillos y las ardillas juguetean,

se acercan a los jardines y se asoman.

Un aguinaldo puntual un villancico ancestro,

un pesebre con luces, es navidad, es lo nuestro.

El pavo es plato principal,  dulces en la mesa, turrones,

el niño que ha nacido, la gloria, estrellas,

luces e ilusiones y en el fondo, pobreza y desilusiones.

Somos como niños y repetimos, ¡que fiesta tan hermosa!,

todos reunidos alrededor del fuego, comiendo en familia en la mesa.

Cantando villancicos de amor, cantando mayores y niños,

todos alabando a Dios.

 Es un sueño tan dulce,  el sueño de la Navidad,

 A  José y María ,
¿Qué le podemos decir?

que el niño que ha nacido,  que lo dejen en la tierra  vivir.

La pandereta y la zambomba suenan con fuerza a lo lejos,

un coro de niños cantan villancicos,

 los mayores le acompañan  no tienen  ningún complejos.

Pero en estos días las familias normalmente nos reunimos,

  esperamos y brindando con cava o  vino,

 es cierto, es tradición, pero  todo está muy mal,

 somos humanos, y  de sabio es de rectificar.

Pobre también la gente sin techo, sin trabajo y aterido  de frio,

 indefenso se siente desprotegido, el tiempo  les ha borrado,

y nadie en este mundo se acuerda de él,

lo  prometido en su día se quedó en el tintero,

o simplemente manchó el  papel.

Si a todos, o casi todos se nos enternece el corazón,

A no ser que sea uno  muy bruto, o lo tiene muy duro,
O más  fuerte  que  una roca,  o carece de eso que es amor

lunes, 18 de noviembre de 2013

EL ESPEJO AZUL


                               EL ESPEJO AZUL

Joven, hermosa con una condena maldita,

rechaza lo que la vida les da,

asume la pena con gusto,

en su agonía quiere,

rodeada en su paraíso,

ver lo que le dio la vida,

su amor su compromiso,

y todo sin verlo ni conocerlo,

dejarlo todo por escrito.

En su jaula mirando su espejo azul,

La tierra era su vida,

El cielo era su muerte,

Su príncipe era su esclavitud,

Su belleza cautiva de su enfermedad,

Su corazón entregado, aquel que sin ver

Creía en convencer famoso, rico, de otro país,

Siempre soñando, sin problemas por doquier,

La fama por el universo,

Siempre le solía  llover.

Un día le llego una carta,

¿De quién podía ser?

Carta extensa limpia, clara, con contenido,

Que al joven le hizo ver,

Le abrió los ojos al mundo, pensar,

¿Quién era esa mujer?

Recorrió miles de kilómetros,

Cruzo mares, se traslado aquella tierra,

Y se encontró una tierra,

 donde el trabajar y el  vivir era un placer.

Se bajó del pedestal y vio que el mundo,

Son pequeñas cosas, detalles

Y sobretodo libertad para hacer eso que te  apetece

Y te sabe el otro  corresponder.

Qué bonito que se encontraron,

Pero uno ya no estaba, se había ido

¿y ahora qué?

Apenado, triste quiso rehacer su vida,

Pero nada le llenaba,

Siempre echaba de menos,

La hermosa carta que guardaba,

¿Cómo sería ella?

Momentos inolvidables, amor hasta desfallecer.

La opulencia le llovía por cualquier camino,

Y la tenia grabado a fuego todo lo que pudo leer,

Que nada le complacía, sino era con aquella mujer.

Cambio hasta su propio nombre,

Cosa que nada pudo ver,

Voló a los cuatro vientos, tardes de gloria,

Pero si el ¿Qué?

Su mente deambulaba allá arriba,

El cielo y en ese ¿Qué?

Así se encontró la pareja,

En ese paisaje idílico, bajo un rosal donde la lluvia,

Incesantemente le regaba,

En su epitafio se podía leer,

“Era mi amor y lo esperaba

Y aquí siempre lo esperaré,

Y este rosal un día yo lo planté”

Y aquella tarde otoñal,

Con sus caprichosos colores,

El rosal dos rosas brotaban,

El espejo azul  calmado,

La paz en la tierra hablaba,

Cuando dos amores se encuentran,

Se abrazan y se amán,

La tierra se funde en el cielo,

El silencio con sus brazos lo agarra,

Solo el viejo mar será juez,

Y murmurando me dice lo que pasa.

martes, 5 de noviembre de 2013

MI JARDIN Y LA ROSA


 

MI  JARDIN Y LA ROSA

Entro en mi jardín ,

en un rincón bendecido,

un espacio en mi corazón,

para mi siempre querido.

Allí mi inclino por un espacio,

por una flor en especial,

esta brotando en su tallo,

es la rosa de mi rosal.

Erguida, hermosa, sencilla,

brillante, limpia,

sudando rocío, tal

que los pétalos claman esa belleza,

entremezclando un perfume,

hondo y limpio,

así como celestial,

que embriagado de dulzura,

en tierno amor al despertar,

callo, escucho el silencio,

y el silencio me llama,

sin ver me lleva,

ven para acá, al pié del dulce rosal.

Al momento que mi mano,

acaricia como se debe acariciar,

piel dulce y sedosa

de ese amor que todos

no debemos olvidar, pero si queremos alcanzar.

Quiero en todo momento,

transmitir con mi pobre escrito,

dejar cada uno en su lugar.

La rosa como símbolo de amor fuerte,

y cuando una persona querida que se nos va,

rosa de mí jardín,

paraíso que añoro,

sueño con un día llegar,

y el rosal parecer oro.

Para  entregar con mi corazón abierto,

todo lo que quiero entregar,

un puñado de rosas cada día,

mientras las fuerzas me acompañen

porque es mi forma de expresar.